A estas alturas de la semana, imagino que ya no es novedad; pero vaya discurso -imprescindible y fácil de entender pero difícil de ver en la tele- se marca Arguiñano mientras cocina arroz con codornices. ¿Estaría pensando en que los únicos que comerán perdices serán los bankeros?
Y en otro medio de comunicación, Montserrat Dominguez se acaba de despedir de las mañanas de los sábados y domingos en la Ser. Se me hace raro pensar en escuchar otra voz a estas horas (aunque últimamente se mezcle con la coplista desaforada de los vecinos). Pero también es cierto que éste va a ser (tiene que ser) mi último fin de semana de encierro y radio.
¡Feliz último domingo de mayo!




